E07 · Dos ruedas y ninguna ruta
Vuelta a los diecisiete años. Scooter alquilado. Rodar sin rumbo. Sonrisa como puerta de entrada. Cuando eres agradecido, las sonrisas vienen a por ti.
Estos últimos días he vuelto a mis años de diecisieteañero. Alquilé una scooter y me dediqué a rodar por una isla.
Sin rumbo
A medida que iba haciendo paradas cuando quería, me paraba a contemplar a la gente y en muchos momentos a ser yo el primero en hablar con ellos.
Todo empezaba con una sonrisa de agradecimiento de estar viviendo esta experiencia que a cada minuto me descubre un aroma, un paisaje, un mar, un cielo, una sensación...
Una vivencia única.
El bajón
Con una sola sonrisa empieza todo.
Después de dejarme llevar por mis sentidos, hoy tuve un momento de bajón, y decidí ir a una tranquila playa, sentarme y parar a mirar lo que me rodeaba y escribir.
Igualmente al recordar cosas sonreía.
La conexión humana
Hoy que prefería quedarme sin decir nada, fue cuando se me acercó una familia sonriente y compartieron conmigo su comida.
Fue una experiencia muy bonita.
En ese momento sentí que cuando eres agradecido y regalas sonrisas o gracias, más pronto que tarde esas sonrisas vienen a por ti.
La lección
No necesitas tener un plan perfecto.
A veces solo necesitas:
- Estar presente
- Sonreír
- Estar agradecido
- Dejarte llevar
El universo se encarga del resto.
Siguiente episodio: E08 - Marmota Lifestyle